Tratamientos · Bloqueos nerviosos

Bloqueos: interrumpir la señal del dolor

Bloqueos nerviosos para el dolor crónico

Un bloqueo nervioso consiste en llevar medicación —anestésico local, a veces con un antiinflamatorio— justo al lado del nervio que transmite tu dolor, para interrumpir esa señal. Sirve para dos cosas a la vez: aliviar y, sobre todo, saber de dónde viene el dolor. Es una de las herramientas más útiles de una unidad del dolor, y muchas veces el primer paso antes de una técnica más duradera.

El Dr. Martín Rodríguez Banqueri realizando un bloqueo nervioso guiado por escopia en la sala de intervencionismo de Clínica Dolentia; en los monitores, la imagen radioscópica que guía la aguja hasta el nervio
Bloqueo nervioso guiado por imagen en nuestra sala de intervencionismo. Llevar la medicación al punto exacto —y no «a ciegas»— es lo que hace que un bloqueo sea fiable, tanto para aliviar como para diagnosticar.

En 30 segundos

  • Un bloqueo nervioso es una inyección de medicación junto a un nervio para interrumpir la señal de dolor que transmite.

  • Tiene un doble papel: alivia y diagnostica. Si bloquear ese nervio te quita el dolor, hemos encontrado al responsable.

  • Se hace guiado por imagen (escopia o ecografía), con anestesia local, de forma ambulatoria.

  • El alivio de un bloqueo puede ser temporal. Cuando confirma el origen del dolor, abre la puerta a un tratamiento más duradero como la radiofrecuencia.

Da el primer paso

¿Un bloqueo puede ayudarte?

En tu cita estudiamos tu dolor y te decimos si un bloqueo nervioso tiene sentido —para aliviar, para diagnosticar o para ambas cosas— y qué vendría después. Sin listas de espera de meses.

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Dr. Martín Rodríguez Banqueri

Nº colegiado 231809963

Unidad del Dolor · Úbeda (Jaén)

Un bloqueo nervioso es una técnica mínimamente invasiva en la que se deposita medicación —habitualmente un anestésico local, en ocasiones junto a un corticoide— muy cerca de un nervio o de un grupo de nervios concretos. Al hacerlo, se interrumpe temporalmente la transmisión de la señal de dolor desde esa zona hacia el cerebro.

Su valor es doble. Por un lado, alivia. Por otro —y esto es lo que muchas veces marca la diferencia— confirma el origen del dolor: si al bloquear un nervio concreto el dolor desaparece, hemos identificado al responsable, y eso cambia por completo el plan de tratamiento.

¿Qué es un bloqueo nervioso y para qué sirve?

Una inyección precisa de medicación junto a un nervio, con un doble papel: aliviar y diagnosticar.

El nombre asusta más que la técnica. Un bloqueo nervioso no «corta» ni daña el nervio: simplemente lleva un anestésico local a su lado para que, durante un tiempo, deje de transmitir dolor. Es el mismo principio que cuando el dentista te «duerme» una zona, pero dirigido a un nervio concreto y guiado por imagen.

Lo que lo hace tan valioso en una unidad del dolor es su papel diagnóstico. En el dolor crónico no siempre está claro qué estructura duele: la imagen puede mostrar varias cosas y ninguna explicar del todo el síntoma. Un bloqueo diagnóstico responde a esa pregunta: si bloquear ese nervio te alivia de forma clara, es una pista fiable —aunque no una prueba absoluta— de que es el origen, y eso permite plantear un tratamiento más duradero con más fundamento que «a ciegas».

Bloqueo diagnóstico y bloqueo terapéutico

El mismo gesto técnico con dos intenciones: confirmar el origen del dolor o tratarlo.

Ver la diferencia entre los dos

El bloqueo diagnóstico busca responder una pregunta: ¿es este nervio el que duele? Se usa un anestésico local y se valora la respuesta en las horas siguientes. Si el alivio es claro, se confirma la diana y se puede plantear, por ejemplo, una radiofrecuencia para un efecto más prolongado.

El bloqueo terapéutico busca aliviar. Puede añadir un corticoide para reducir la inflamación alrededor del nervio y prolongar el efecto más allá de lo que dura el anestésico solo. Algunos dolores responden muy bien a uno o dos bloqueos, sin necesidad de más. Cuando se usa corticoide, no se repite de forma indefinida ni con una frecuencia corta —se espacian varias semanas entre aplicaciones y se limita el número total al año—: si un nervio necesita bloquearse una y otra vez, lo habitual es plantear una técnica de efecto más duradero, como la radiofrecuencia, en lugar de seguir repitiendo bloqueos.

¿Para qué dolores se utilizan los bloqueos?

Desde la columna hasta nervios periféricos concretos, según dónde nazca el dolor.

Los bloqueos se adaptan a la zona y al nervio implicado. Algunos de los más habituales:

Ver los usos más frecuentes

Dolor de columna (epidural, facetario, radicular)

Bloqueos epidurales o de las ramas de las facetas para el dolor de espalda y la ciática.

Dolor de cuello y cabeza de origen cervical

Bloqueos cervicales y occipitales cuando el dolor nace del cuello.

Dolor del ganglio impar y pélvico

Para el dolor de coxis rebelde y algunos dolores pélvicos.

Nervios periféricos atrapados

Bloqueos de nervios concretos cuando quedan comprimidos o irritados en su trayecto, a menudo guiados por ecografía.

Cómo se hace un bloqueo, paso a paso

Ambulatorio, con anestesia local y guiado por imagen. Te vas caminando el mismo día.

Saber qué va a pasar quita la mitad del miedo. Esto es, en orden, lo que sucede el día de un bloqueo en Dolentia:

Zona lumbar de un paciente tras un bloqueo guiado por imagen en Clínica Dolentia, con el apósito colocado; al fondo, los monitores de escopia y de constantes que se usan durante el procedimiento
El punto exacto tras un bloqueo lumbar guiado por imagen. Al fondo, los monitores de escopia y de constantes: control de la posición y de tu seguridad durante todo el procedimiento.
Ver el procedimiento paso a paso

1 · Preparación y anestesia local

Te colocas en la camilla y se limpia la zona. Se anestesia la piel: lo que más se nota es ese primer pinchazo. Estás despierto y comunicado en todo momento.

2 · Guía por imagen

Con escopia o ecografía se lleva la aguja hasta el punto exacto, junto al nervio diana. A veces se usa un pequeño contraste para confirmar la posición antes de inyectar.

3 · Inyección de la medicación

Se administra el anestésico local (con o sin corticoide según el caso). Puede notarse presión momentánea. El gesto en sí dura poco.

4 · Observación y alta el mismo día

Tras un breve reposo y una comprobación, te vas caminando a casa. Se te explica qué valorar en las horas siguientes: precisamente esa respuesta es la que nos dice si hemos acertado con la diana.

Qué esperar tras un bloqueo

El alivio puede ser inmediato pero temporal; su información diagnóstica es lo que orienta el siguiente paso.

Leer qué esperar de forma realista

Con un bloqueo, el anestésico local suele aliviar en poco tiempo —a veces desde los primeros minutos— aunque ese efecto es temporal: dura típicamente unas horas, el tiempo que actúa el anestésico. Eso es esperable y no significa que «no haya funcionado»: precisamente esa respuesta —cuánto y cuánto tiempo te alivió mientras el anestésico hacía efecto— es la información diagnóstica que buscamos. Cuando se añade corticoide con intención terapéutica, el efecto puede prolongarse semanas o incluso algunos meses.

Si el bloqueo confirma que ese nervio es el origen del dolor, se abre la puerta a un tratamiento de efecto más prolongado, como la radiofrecuencia. Si con corticoide el alivio se sostiene, a veces basta con eso. Y si no alivia, también es una respuesta útil: nos dice que hay que buscar en otra parte.

Seguridad y efectos secundarios

Técnica muy consolidada y segura cuando se hace guiada por imagen y con las comprobaciones adecuadas.

Leer sobre seguridad

Los bloqueos nerviosos son técnicas ampliamente utilizadas y con buen perfil de seguridad cuando se realizan guiados por imagen. Los efectos más frecuentes son leves: molestia en el punto de inyección, un adormecimiento o una sensación de pesadez transitoria en la zona por el anestésico —que puede incluir una pierna si el bloqueo es cerca de la columna, y que se pasa en pocas horas— y, con corticoide, ocasionalmente una subida transitoria del azúcar en personas con diabetes o un enrojecimiento facial pasajero.

Como cualquier técnica que atraviesa la piel, existen riesgos poco frecuentes (infección, sangrado, reacción al anestésico) que se minimizan con la guía por imagen y la técnica adecuada, y que se explican y consienten antes. En la valoración se revisan tus antecedentes y tu medicación, en especial los anticoagulantes, y se limita el número de bloqueos con corticoide para evitar sus efectos acumulados.

Preguntas frecuentes

Lo que más nos preguntáis sobre los bloqueos

¿Un bloqueo nervioso duele?

Se hace con anestesia local, así que lo que más se nota es el pinchazo inicial al anestesiar la piel. Durante la inyección puede notarse presión momentánea. La mayoría de los pacientes lo describen como molesto pero breve y llevadero, y estás despierto y comunicado en todo momento.

¿Cuánto dura el alivio de un bloqueo?

Depende del tipo. Un bloqueo diagnóstico con solo anestésico local suele aliviar unas horas —el tiempo que actúa el anestésico—, y precisamente esa respuesta nos confirma el origen del dolor. Cuando se añade corticoide con intención terapéutica, el efecto puede prolongarse semanas o incluso algunos meses. Si el alivio es claro pero temporal, suele ser el paso previo a una técnica más duradera como la radiofrecuencia.

¿Qué diferencia hay entre un bloqueo y una infiltración?

Se solapan mucho y a veces se usan como sinónimos. En general, hablamos de bloqueo cuando la diana es un nervio (para interrumpir su señal), y de infiltración cuando la medicación se lleva a una articulación, un tendón o un tejido. Lo importante no es el nombre, sino qué estructura se trata y con qué objetivo.

¿Es peligroso bloquear un nervio?

Un bloqueo no daña el nervio: deposita medicación a su lado para interrumpir temporalmente la señal de dolor. Es una técnica muy consolidada y segura cuando se hace guiada por imagen y con las comprobaciones adecuadas. Los efectos más frecuentes son leves y transitorios.

¿Cuántos bloqueos me pueden hacer?

No hay un número fijo, pero tampoco es indefinido, sobre todo cuando se usa corticoide: se espacian varias semanas entre aplicaciones y se limita el total al año para evitar sus efectos acumulados. Algunos dolores mejoran con uno o dos; en otros casos, si el bloqueo confirma la diana pero el alivio es temporal, se plantea una técnica más duradera —como la radiofrecuencia— en lugar de repetir bloqueos sin más. Se decide caso a caso en la valoración.

¿Cuánto cuesta un bloqueo nervioso en Dolentia?

El coste depende del tipo de bloqueo y de la zona, por lo que se concreta cuando el equipo estudia tu caso en tu primera cita. Pídela y te damos una orientación clara de si un bloqueo tiene sentido para tu dolor y cuál sería el siguiente paso, sin compromiso.

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